Maxibásquet +60: mujeres de San Luis que desafían la edad y compiten con pasión
Un equipo femenino de más de 60 años representará a la provincia en el Torneo Vendimia de General Alvear. Historias de vida, deporte y compañerismo que reflejan una nueva manera de vivir la madurez.
Por Matias Saldivar

Cada vez son más las mujeres que encuentran en el deporte una forma de mantenerse activas, saludables y conectadas con otras personas. En San Luis, el equipo femenino de maxibásquet +60 es un ejemplo claro de esta tendencia que redefine la manera de vivir la edad adulta.
Un grupo de jugadoras representará a la provincia en el Torneo Vendimia de Maxibásquet, que se disputará del 13 al 15 de marzo en General Alvear, Mendoza. El evento reunirá a equipos de distintas provincias y se jugará en las categorías +40, +50 y +60, tanto en rama femenina como masculina.
Claudia Páez, integrante del equipo puntano, explicó que la preparación comenzó semanas atrás.
“Formamos parte de un equipo +60 representando a San Luis. Mañana nos vamos a General Alvear a jugar el Torneo Vendimia y nos hemos estado preparando desde febrero”, comentó.
El equipo entrena dos veces por semana en el estadio de GEPU, donde se reúnen jugadoras con historias deportivas muy distintas, pero con una pasión compartida por el básquet.
“Hay algunas que empezaron de muy chicas jugando al básquet y siguieron siempre. En mi caso practicaba atletismo y de grande empecé con básquet. Descubrí que era mi pasión”, relató Páez, quien tiene 59 años y cumplirá 60 a fin de año.
El equipo está conformado por 12 jugadoras que compiten bajo el nombre San Luis, ya que cada torneo representa a la provincia.
Además del Torneo Vendimia, el grupo ya tiene en agenda un próximo desafío: el torneo regional que se disputará en La Rioja durante el mes de mayo.

El deporte como motor de bienestar

Entre las jugadoras también se encuentra Esther Digenaro, quien cumplirá 65 años en mayo y juega con el equipo desde 2012.
“Empecé a jugar con un grupo de chicas que se armó ese año. Algunas éramos del barrio y habíamos jugado en nuestra juventud en la cancha de Estudiantes. Desde entonces no he parado”, contó.
Para Digenaro, el básquet se transformó en un espacio fundamental en su vida cotidiana.
“Me siento feliz, plena. Es una adrenalina que nos ayuda para todo lo cotidiano. Llegamos a la cancha y nos olvidamos de los problemas. Lo único que queda es correr de punta a punta”, expresó.
La jugadora también destacó la unión que existe dentro del grupo.
“Hemos armado un grupo genial, estamos muy unidas. Yo por mí estaría todo el tiempo en la cancha. El banco para mí es un castigo”, dijo entre risas.

Una pasión que cruza fronteras
Otra de las referentes del equipo es Nancy Parenti, quien este año cumple 60 años y acumula una amplia trayectoria en el maxibásquet.
“Con la edad no hay ningún impedimento. El deporte te llena el alma”, afirmó.
Parenti comenzó a jugar nuevamente a los 42 años y desde entonces participó en diferentes torneos nacionales e internacionales.
“Jugué un Mundial en Orlando, otro en Italia y Panamericanos en Brasil y Costa Rica. En Brasil fui capitana del equipo”, recordó.
A comienzos de este año también participó en un torneo en Chile, donde debutó en la categoría +60.
“Salimos campeonas y fui goleadora. Quiero seguir jugando hasta que mi corazón y mis piernas me den”, aseguró.
Un movimiento que crece en todo el país
Detrás de este crecimiento del maxibásquet femenino se encuentra la Federación Femenina de Maxibásquet de la República Argentina (FFEMAR), una organización que desde hace más de dos décadas impulsa el desarrollo del básquet femenino para mujeres mayores de 30 años.
La federación nació el 17 de abril de 2003 en Tucumán y con el tiempo se transformó en un verdadero movimiento deportivo que reúne a jugadoras de todo el país, desde La Quiaca hasta Tierra del Fuego.
Actualmente más de 5.000 mujeres integran equipos en distintas provincias, participando en competencias nacionales e internacionales. Además, la federación está adherida a la Federación Internacional de Maxibásquet (FIMBA), lo que permite que equipos argentinos compitan en torneos mundiales y panamericanos.
Desde su creación, FFEMAR también ha trabajado activamente por la equidad de género en el deporte, formando parte de distintos espacios vinculados a la mujer y el deporte en el país.

